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La Unicornio Aprendiz (One-shot)

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La Unicornio Aprendiz (One-shot)

Mensaje por Bhati el Vie Jul 10, 2015 10:10 pm

Hola a todos!
Este oneshot lo hice hace un tiempo, para el intenté utilizar un tipo de escritura un poco diferente a la que suelo utilizar, además de basarme e inspirarme en "El Aprendiz de Brujo", una de las partes de la película "Fantasía", si no lo han visto aún, se los recomiendo ;)
Así que espero que les guste d59 :


La Unicornio Aprendiz

La unicornio se encontraba extasiada, no cabía en sí de su felicidad, ¿quién hubiera adivinado que la Gran y Poderosa Trixie –como ella misma se autoproclamaba- sería aceptada en Canterlot para unas clases de magia? No, no era un sueño, o tal vez si, uno hecho realidad…¡Pero no conforme con eso ella sería la estudiante de la mismísima Princesa Luna! No era la única por supuesto, pero es un logro increíble llegar a ser estudiante de una princesa…

-¿No te parece increíble?- Me preguntó una unicornio de melena rosa pálido y unos ojos azules; se trataba de Twinkleshine.

-¿Qué cosa?-Le pregunte entornando mis ojos.

-¡Vamos, Moon Dancer. Pareciera que realmente estás en la luna!

-No, hasta donde yo sé, la Princesa Celestia no me ha enviado a la luna- bromeé soltando unas risillas, ante las cuales mi amiga también rió.

-Te decía, ella, em…Trixie, si, ella, volví de mi viaje a ponyville y me encuentro con que ella es ahora…

-Ciertamente debes estarlo- la interrumpí-, logró mucho en poco tiempo…

Sin embargo hace sólo unos días ella sólo se encontraba a prueba; aun no podía decir que era una alumna como lo fue la princesa Twilight Sparkle -Trixie tenía una extraña sensación cuando ese nombre le cruzaba por la mente, ni ella misma estaba segura de si se trataba de envidia, vergüenza, sobrecogimiento o incluso arrepentimiento; posiblemente una mezcla de los cuatro-, ella aun estaba en "un período de prueba", por lo tanto no sólo debía asistir a clases, también –y para su gran enojo- debía actuar como una aprendiz de cada profesor que tuviera, es decir: trabajar como una asistente si este se lo pedía.

-¿Cómo sabes eso?- me preguntó dudosa mientras arqueaba una ceja.

Yo sólo sonreí, guiñé un ojo y continué mi relato:

Si bien, esto sólo le producía un enojo común, que perdía fuerza con cada día que pasara, en sus pocos tiempos libres no tenía con quien desahogarse, con quien reír por alguna tontería, con quien divertirse un rato y olvidarse de sus problemas; no tenía un solo amigo. Y no es que ella los evitara, era el resto de los ponies quienes la ignoraban y evitaban. Tal vez debido a su estrafalaria forma de vestir, o su extraña forma de hablar sobre sí misma, o simplemente su actitud que de entrada parecía ser alguien en quien no confiar.

"La Gran y Poderosa Trixie no merece esto-se quejaba-, Trixie ya está lo suficientemente arrepentida de sus errores como para que la odien" Yo solía oír esta queja desde mi habitación, que resultó estar continua a la de ella

Miré a Twinkleshine, parecía estar atenta a mi relato mientras miraba a la unicornio azul.

Fuese como fuese, había algo que aun le alegraba ver, algo que no había tenido la oportunidad de ver antes: Ver como las Princesas Celestia y Luna, levantan el Sol y la Luna respectivamente; la joven aprendiz se sentía renovada cada vez que veía a los dos astros mayores reclamar su puesto en el firmamento, le inspiraba y alegraba. Y nadie –ni siquiera los alumnos más antiguos- podían decir que ella no se esforzaba mucho por mejorar y conseguir que su magia alcanzara un nivel más alto de lo normal; no obstante, esforzarse por lograr algo no siempre te asegura lograrlo y ese era el problema de Trixie.

Podías verla en las tardes creando lucecillas –que cualquiera de los alumnos de una escuela como la nuestra podría lograr-, estás, se elevaban hasta alcanzar una altura como para alumbrar el camino y luego morían lentamente acorde su luz se volvía opaca, hasta que ya no podías apreciarlas.

¿Qué tiene de relevante esto? Te preguntaras, bueno mi amiga, con gusto te respondo a tu duda aún no expuesta: La diferencia radica en que cuando ves a cualquier otro unicornio haciéndolo, no te produce ninguna sensación, en cambio cuando ves esas lucecillas creadas por Trixie, te sientes feliz, alegre y te atrapa su acto de magia

-¿Bromeas?

-Para nada-respondí tajante-. Digo la más sincera verdad, y si me permitieras continuar…

-Adelante.

Con la afirmativa, me sentí libre de hablar sin temor a aburrir a mi interlocutora.

Pero con un acto de magia que atrape no puedes impresionar a los más rigurosos y estrictos profesores de Canterlot. Se iba a hacer un examen de importancia casi incalculable, la pobre de Trixie, como imaginarás, estaba que se desmayaba, por lo tanto decidió asistir a una clase extra con el Profesor Shooting Star, si, ese cascarrabias. Debes saber Twinkle, que yo también asistí a esa clasecilla extra, solo por si las dudas.

-Sí, ¡claro!- comentó con un dejo de ironía.

La mire algo seria y continué:

Creíble o no, fuimos las únicas, y aunque yo no soy dada a hablar en clases, ninguno de mis leves y pocos comentarios fueron respondidos por ella. No lo tomé a mal, me pareció lógico en realidad. Vimos en silencio al profesor crear pociones, luces, dar clases de telequinesis, técnicas de purificación de agua, de sanación y cantidad de cosas más, de las cuales al menos la mayoría no las habíamos visto hasta ahora; y que además, dudo que llegáramos a ver en el examen.

Hacía ya mucho rato que la Princesa Luna había levantado al astro que le daba nombre, nosotras estábamos cansadas y no podíamos evitar bostezar. De este ambiente soñoliento no se escapaba el profesor, por lo cual, tras unos doce estruendosos "Ding, dong, ding, dong", el profesor cerró su libro –un grandísimo libro, prácticamente de mi tamaño o el tuyo- y dijo "La clase acabó".

Trixie se levantó de su puesto, bostezó, se estiró y sonrió levemente –yo seguí su ejemplo-, esta se arregló su atuendo mientras el profesor Shooting se volteó a mirarnos, ninguna de las dos pudo adivinar lo que diría el profesor: "El salón está hecho un asco…Trixie Lulamoon, encárgate de la limpieza. Buenas noches". Me quedé boquiabierta, en primer lugar porque el lugar donde estábamos viendo clases no podía ser llamado "salón", o tal vez si, uno muy antiguo que sólo sería útil como museo o –como en nuestro caso- para dar y ver clases extras a escondidas…

-¡¿En serio fueron a ver clases en ese Calabozo, a ese sótano?!- se burló y soltó una gran carcajada.

Obviamente sabía de qué lugar hablaba, de hecho cualquiera que viva en Canterlot ha escuchado hablar sobre él.

-Hay que admitir que todos hemos llegado a ver clases allí, así sea solo por curiosear- me justifiqué.

-Eso sí…

-Y en segundo lugar, ¡me pareció una total falta de respeto! La cara de Trixie era la cara de la mismísima fatiga y desdicha; se devolvió y buscó una viaja escoba, sin rechistar, sin reclamar y sin poner queja alguna –ya se había cansado de ello: quejarse y que ello no sirva de nada y sólo te ponga en ridículo-, comenzó su trabajo de limpieza.

Shooting Star, satisfecho se volvió hacia la salida, y subió las escaleras para irse. Yo me apresuré para recoger todas mis cosas y alcanzarlo, quería discutir con él algo sobre los estudios y hacerle saber mi disgusto hacia su forma de actuar.

Luego de una conversación que no llegó a nada, y que tampoco la relataré –pues haría de la historia tediosa y lograría que mi enojo aflore- . Decidí volver para ayudar a Trixie, te recuerdo que estábamos a altas horas de la noche y que las velas que usábamos, para evitar agotarnos usando un hechizo de luz, estaban apagadas, así que la oscuridad era considerable…Para cuando llegué al final de las escaleras, me sorprendió lo que vi: Trixie estaba releyendo el gran libro de magia. Estuve a punto de preguntarle el porqué, cuando… ¡Ay, Twinkle! No sabes como me alegro de no haber interrumpido y quedarme oculta; espiando.

-Vergüenza te debería de dar- dijo a modo de regaño, aunque ocultaba un dejo de travesura-. ¡Pero cuenta ya de una buena vez lo hacia Trixie!- y dicho esto, se dio cuenta de lo mucho que subió su tono de voz, miró nerviosa a su alrededor.

Afortunadamente nadie lo notó, ni tampoco nosotras notamos que de hecho, los ponies que allí se encontraban se estaban alejando. Ambas comenzamos a caminar algo retardadas respecto a los demás.

-Te decía- retomé mi historia-: Trixie se acercó a la vieja escoba y comenzó a usar su magia, con un poco de dificultad la escoba primero se tambaleó, luego se estremeció y finalmente –para la dicha de la aprendiz- comenzó a caminar sola.

Ella comenzó a dar unos saltitos alegres y luego comenzó un trote suave, y la escoba la siguió. Yo tuve que agachar la cabeza y hacerme a un lado para evitar ser vista, aunque tengo la sospecha de que aunque no lo hubiera hecho, Trixie no me hubiera notado, ella estaba muy concentrada en su felicidad y su logro. La unicornio azul guío a la escoba hasta la pequeña fuente de agua que hay en la habitación, señaló con su casco el agua y la escoba como quien complace a su amo, arrastró un balde de agua y allí, lo llenó, para luego llevarlo al salón y verter el agua.

Mientras la escoba hacia su trabajo, Trixie vio en esto una oportunidad para hacer algo que no había tenido ocasión de hacer antes: relajarse. Se dirigió, con la barbilla en alto, al viejo escritorio y desde la silla comenzó a darle órdenes a la escoba como si de una orquesta se tratase; moviendo sus cascos de un lado a otro. Lentamente comenzó a adormecerse y sus ojos finalmente se cerraron; se quedó dormida con una enigmática sonrisa.

Luego de el suceso del que te hablo, le pregunté a Trixie sobre su sueño, esto fue lo que me contó: "Soñe… ¡Ay, que sueño tan hermoso y digno de la Grande y Poderosa Trixie! Soñé que me encontraba en la cima de un acantilado, miré hacia el cielo y, ¡ese cielo estrellado, nunca lo olvidaré! Estaba más cerca de el de lo que nunca podré estar, había cometas y estrellas, constelaciones y galaxias, ¡y yo podía controlarlas! Y como no, el mar reflejaba con toda plenitud ese cielo estrellado. Comencé a mover mis cascos y con ello descubrí que al hacerlo, también las olas me obedecían. La gran y poderosa Trixie realmente lo era en ese sueño; comencé a jugar con las estrellas: a hacerlas más brillantes y viceversa, a moverlas de un lado a otro, lo mismo que con las olas y el precioso mar, casi podía sentir el agua salina en mi melena…¡Lo que daría por volver a soñar algo así!"

-¿Cómo que está tiene delirios de grandeza, eh?- se burló.

La miré con algo de severidad.

-Volviendo al hilo de la historia. Había decidió quedarme para vigilar la escoba, pero en mi cansancio, no sé en qué punto me quedaría dormida, pero así fue. Pero mi sueño no fue tan profundo, eso te lo aseguro.

Recuerdo haberme despertado al sentir algo que mojaba mis cascos, con pereza abrí los ojos sólo para encontrar que la sala de estudio había comenzado a inundarse, el agua ya llegaba al tercer escalón. Me levanté de un salto como pinchada por un alfiler y grité el nombre de Trixie con el fin de que se despertara: "¡Trixie! ¡Trixie. El hechizo!". Pero su sueño era tan profundo que no despertó, de modo que me propuse parar la escoba por mi misma…No funcionó, y el agua sólo seguía subiendo. Fue entonces cuando la escoba le dio un salpicón de agua a la unicornio, esta se despertó con sobresalto, e intentó parar a la escoba: "¡Trixie te ordena que te detengas!". Como imaginaras no funcionó.

Tras muchos intentos, la aprendiz no tuvo otra opción más que usar un hechizo que rompió a la escoba en varios pedazos. Ambas respiramos aliviadas, Trixie se dirigió a otra habitación a buscar algo con que limpiar el chubasco, mientras yo sigilosamente trataba de irme, no quería que me descubriera…Pero entonces, escuché un ruido, no le di importancia, debía ser ella.

Iba ya por la mitad del pasillo que daba hacia la salida de la escuela, para ir a las habitaciones cuando escuché el grito de Trixie. Me dirigí a todo galope a ver qué ocurría, e incluso al comienzo de las escaleras pude ver qué pasaba: La escoba se había multiplicado lo que había derivado en la inundación de todo el estudio; Trixie se encontraba navegando en el libro de magia, buscando un hechizo con el cual dar fin al desastre. Yo, horrorizada me proponía ir en busca de ayuda cuando alguien me obstruyó el paso: Allí estaba la Princesa Luna.

Ella descendió solemne las escaleras como si no pasara nada y con un gran destello de luz proveniente de su cuerno, todo acabó. Trixie incluso penosa a mirarla a los ojos, comenzó a trotar desgarbada hacia la salida.

"Esto fue muy irresponsable; espero que sepas las consecuencias de un uso tan irresponsable de la magia…" Comenzó a decir la Princesa. Trixie sólo dijo: "Lo la-lamento, yo nunca- miró entre lágrimas a la princesa-…iré a empacar mis cosas, sé que me expulsaran". Y el único ruido que se escuchó fue el de los cascos de Trixie resonando por el lugar. "Sin embargo- retomó la palabra la princesa Luna- eso también fue una gran muestra del poder de la magia- Trixie se detuvo-, y también de tu potencial para usarla. Sólo te hace falta aprender más, dime ¿te gustaría ser mi estudiante?"

Trixie no lo podía creer –y yo tampoco-, se quedó muda un momento y luego dijo: "¡Sí, por supuesto que sí!". La Princesa asintió y dijo: "Bien, comenzarás mañana" hizo un además con sus alas para irse, pero luego se detuvo "Oh y se me olvidaba, acércate…-Trixie obedeció- Recuerda Trixie Lulamoon, La amistad es magia…y diversión". Ya te imaginaras el resto.

-Alucinante, pero ¿La amistad es magia y diversión? Si Trixie no tiene ningún amigo.

Yo sonreí.

-Justo por eso, tenemos que ayudarla ¿no crees?

Fin

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~Mini-Extra~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Trixie se encontraba ordenando sus cosas, pensando en todas las cosas maravillosas que le habían ocurrido en esos últimos días: Era ahora una estudiante de la Princesa Luna, tenía dos amigas y todo sólo podría ir para mejor. ¡Definitivamente era algo que tendría que anotar en su diario, diario el cual hasta ahora sólo tenía sus sentimientos de pesar y tristeza.

Se dirigió al lugar donde siempre lo dejaba…allí no estaba.

-¿Dónde podrá estar el grandioso diario de la poderosa Trixie?- se preguntó.

Luego escuchó que alguien tocaba la puerta, se dirigió de forma apresurada a ver quien era, se trataba de la señora encargada de la limpieza.

-Disculpa, ¿esto es tuyo?- y extendió con el hocico un libro, en cuya portada se leía: "Diario de La Gran y Poderosa Trixie Lulamoon".

-¡Oh, sí! ¡La Gran y Poderosa Trixie te lo agradece mucho!

-No fue nada cariño- la poni se dio la vuelta para irse.

-¡Espere! ¿Podría decirme donde lo encontró?-preguntó la unicornio azul.

-Oh, lo encontré mientras limpiaba la habitación de Moon Dancer, supuse que en alguna visita que le hiciste se te olvidó- respondió con naturalidad la empleada-, ¡hasta luego!

~~~~~

Eso fue to-to-todo amigos! A y sobre el extra, lo pueden interpretar como quieran, aunque yo lo pongo como una forma de explicar como es que Moon Dancer sabe tanto xD

Espero que les gustara!



Más firmas  :P:


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Gracias Kiara:

Gracias por la sorpresa Dj!!:
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